Una esposa.
Una compañera.
Una amante.
Un hijo.
Una mirada.
Una sonrisa.
Una hija.
Su copia.
Su amor.
Una familia que se parte con un rayo endemoniado de sangre.
Ojala, algún día, tenga la mitad de suerte que ese hombre.
Ojala, algún día, cuando llegue mi día, hablen igual de mi.
Ojala, algún día, pueda tener una familia tan hermosa.
Ojala, algún día, pueda ser la mitad de bueno que ese hombre.
Tu tranquilo, vuelve a la fuente, ve con calma, que yo cumpliré mi promesa.
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